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Gracias por visitar el pequeño nido del cisne.

Cuento con un pequeño compendio de escritos que van resultando de luces esporádicas de imaginación. Ratos de cielos color violeta sobre mi cabeza.


Escritor amateur, próximo a recibirse de Literatura aunque lejos de los mejores honores. Aficionado también a la Historia y a la Filosofía.
Espero que encuentren amenos mis breves relatos. No aspiro a nada, pero me alegraré de saber si al menos una persona logró cautivarse un par de minutos. Supongo que eso hace la diferencia entre una rutina trazada y un devenir diferente.

¡Gracias de antemano!

miércoles, 27 de febrero de 2013

85. La vida es asquerosa y la muerte es el premio tras soportarla.



¿Alguna vez te has puesto a pensar si alguien realmente te ama? ¿De verdad tienes muy seguro que alguien se acordará de ti el día en que mueras?
Porque estas cuestiones he meditado, es que sucumbo en la peor de las tormentas internas. Siento mi cuerpo arrastrado por un denso remolino que me lleva hacia la nada pero me absorbe muy tenaz, y no puedo más contra ello. Es un sistema que no permite el rechazo ante el destino.

Siempre sostuve que la vida por sí misma no tiene ningún sentido, sólo es sufrimiento de principio a fin. Arribamos a ella entre mares de dolor y lágrimas, y de ella hemos de salir entre la peor de las penas. No hay motivo por el cual avanzar día a día, y si se hace una minuciosa inspección, hemos de darnos cuenta que las esperanzas de continuar por nuestros senderos son meras ilusiones vendidas.
A mí no me gusta la vida. La desprecio por ser asquerosa. Los pequeños placeres diarios no alcanzarían jamás a reemplazar nuestras tremendas dolencias del día a día.

El mundo es una constitución de oscuridad infinita, que sólo es combatida apenas unas horas por luz lejana. No es de asombrarse que sea la tristeza, el odio, la melancolía y el vacío existencial lo que domine entre el común denominador de la sociedad. Nuestro entorno no emana luz por sí mismo. Todo es una negrura sin fin de la cual no podemos vivir engañados. Nuestros sentimientos reflejan la emoción percibida de la atmósfera opresora. Nada es lo que parece, estamos huecos. Nada sirve en la vida porque todo es efímero. ¿Qué demonios es el amor? Algo a lo que cada quien da su propia interpretación, puesto que es tan variado que ni siquiera es digno de ser llamado un sentimiento puro. No es nada. Es volátil, es estúpido. Es una falsa ilusión de que la vida es bella.
La vida es basura y apesta en verdad.

No hay, pues, sentimiento más puro que el dolor y acaso el odio. Es algo que todos llevamos por dentro, que nos mezcla y que nos hace caer en un estado de insensibilidad. Cuestión de una reacción en cadena para sacar nuestra verdadera personalidad, la esencia de cada quién, ese monstruo que no podemos controlar, ese desprecio hacia el mundo y todo lo relacionado. Ese ego que apenas dominamos. Nada es lo que parece, he de insistir.
Quien se sienta valiente, debería abandonar la partida por su bien. Nos han inmerso en un juego sin salida, en un ajedrez en donde sólo somos un peón contra todo el ejército rival. Algo en lo que jamás podremos salir triunfantes. Nadie se ha librado de la muerte jamás. Si existe un Dios, nos odia con profundidad infinita. Y de ser así, yo le odio también por haberme creado.
La vida es un círculo vicioso en donde nos vamos deteriorando sin oportunidad a recibir premio alguno por la resistencia estúpida. Hasta el último optimista ha muerto y ha quedado en la desdicha perpetua por los anales de la historia. Nada queda, salvo cenizas. Eso no nos da nada. La vida es asquerosa.
Y si alguien me lo pregunta, preferiría jamás haber nacido.

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